Todos los días, tu cerebro recibe información a través de los sentidos: el tacto de la ropa, el ruido del ambiente, la luz, los sabores, el movimiento, la gravedad. La mayoría de las veces no lo notas porque tu sistema nervioso lo procesa de forma automática. Pero cuando ese procesamiento no funciona bien, la vida cotidiana se vuelve agotadora.

¿Qué es la integración sensorial?

La Teoría de la Integración Sensorial, desarrollada por la terapeuta ocupacional Jean Ayres en los años 60, describe cómo nuestro sistema nervioso recibe, organiza e interpreta la información que llega a través de los sentidos para producir una respuesta adaptativa.

Cuando esa integración funciona bien, podemos prestar atención, regular nuestras emociones, coordinar movimientos, aprender y relacionarnos. Cuando no, todo se vuelve más difícil.

Los 8 sentidos (no son 5)

Además de los cinco clásicos (vista, oído, gusto, olfato, tacto), hay tres sistemas sensoriales menos conocidos pero fundamentales:

  • Sistema vestibular: detecta el movimiento y la posición de la cabeza. Influye en el equilibrio, la coordinación y la regulación emocional.
  • Sistema propioceptivo: informa sobre la posición del cuerpo en el espacio, la fuerza que estamos ejerciendo. Clave para la coordinación y la calma.
  • Sistema interoceptivo: nos da información sobre las sensaciones internas (hambre, sed, necesidad de ir al baño, dolor).

¿Qué pasa cuando un niño tiene dificultades?

Hay tres patrones típicos que vemos en consulta:

1. Hipersensibilidad

Reacciones exageradas a estímulos que otros niños toleran bien: el ruido de la aspiradora, la textura de ciertos alimentos, el contacto físico, las luces brillantes.

2. Hiposensibilidad

Baja respuesta a los estímulos: no nota que lo tocan, busca movimientos muy intensos, no siente el dolor como se esperaría, parece "no escuchar".

3. Búsqueda sensorial

Necesidad constante de input sensorial: tocar todo, moverse sin parar, colgarse de las cosas, hacer ruidos fuertes, chocarse contra objetos o personas.

¿Qué puede hacer un terapeuta ocupacional?

La intervención en integración sensorial es un proceso donde, a través del juego y de actividades graduadas, ayudamos al sistema nervioso a organizar mejor la información que recibe.

En sesión, verás cosas como hamacas, pelotas, telas, superficies texturadas, túneles, y muchas otras herramientas que parecen "jugar", pero que están diseñadas con un objetivo terapéutico preciso.

El rol de la familia

El terapeuta trabaja en sesión, pero el cambio más importante ocurre en la vida cotidiana. Por eso:

  • Te enseñamos a leer las señales sensoriales de tu hijo
  • Adaptamos juntos el entorno (casa, colegio, auto)
  • Construimos una "dieta sensorial" diaria con actividades regulatorias
  • Te acompañamos en los momentos de mayor dificultad

Si quieres conversar con una de nuestras terapeutas, escríbenos porWhatsApp al +56 9 6544 1093.

¿Tu hijo tiene reacciones sensoriales intensas?

Te ayudamos a entender qué le pasa y cómo acompañarlo.

Conversar por WhatsApp