Como padres, a veces notamos cosas en el desarrollo de nuestros hijos que nos generan dudas. ¿Es muy chiquito todavía? ¿Es normal que le cueste? ¿O hay algo más? En este artículo te contamos 5 señales que vale la pena observar, y qué hacer si las reconoces.

1. Le cuesta vestirse solo para su edad

La mayoría de los niños a los 4-5 años puede vestirse con poca ayuda. Si tu hijo tiene 5-6 años y todavía no puede ponerse una polera, abrochar botones, atarse los zapatos o diferenciar la ropa del derecho y el revés, vale la pena consultar.

Esto no es "pereza" ni falta de práctica. Muchas veces hay un componente deintegración sensorial,coordinación motora finaoplanificación motoraque está pidiendo apoyo.

2. Evita ciertas texturas o movimientos

Si tu hijo llora cada vez que le cortas el pelo, le lavas la cabeza, le pones ropa nueva, o se niega rotundamente a jugar en el pasto, no es un capricho. Puede estar experimentando unahipersensibilidad sensorial.

Las respuestas frecuentes que vemos en consulta:

  • "Le molestan las etiquetas de la ropa"
  • "No tolera que le toquen la cara"
  • "Le asustan los movimientos bruscos o en altura"
  • "Come solo alimentos de cierta textura"

3. Tiene bajo tono muscular o se cansa mucho

¿Se sienta en W? ¿Le cuesta mantener el equilibrio? ¿Se cansa más que otros niños de su edad al correr, saltar o trepar? Esto puede serhipotoníao un bajo tono postural.

Un terapeuta ocupacional puede evaluar la fuerza, el tono y la resistencia, y proponer un plan de fortalecimiento y regulación adaptado a su etapa.

4. Le cuesta concentrarse en actividades de mesa

Si bien la atención se va construyendo con la edad, hay niños que pasado los 5-6 años siguen sin poder permanecer 10 minutos en una actividad dirigida. Antes de pensar en "falta de interés", conviene descartar:

  • Dificultad en el control postural (se cansa de estar sentado)
  • Búsqueda constante de movimiento (necesita moverse para concentrarse)
  • Sobrecarga sensorial (el entorno es muy estimulante)
  • Dificultad en la planificación motora (no sabe por dónde empezar)

5. Tiene dificultades con el agarre del lápiz o la escritura

Si después de los 5-6 años tu hijo sigue tomando el lápiz con el puño cerrado, tiene mala postura al escribir, se cansa rápido al dibujar letras, o le cuesta mucho copiar figuras simples, es una señal clara de que lamotricidad finanecesita apoyo.

Esto impacta directamente en su desempeño escolar, su autoestima y su disposición a participar en actividades de escritura.

¿Qué hacer si reconoces alguna de estas señales?

Lo primero es no entrar en pánico. Cada niño tiene su ritmo, y muchas veces estas cosas se resuelven con orientación y trabajo en casa.

Unaevaluación inicialcon un terapeuta ocupacional permite descartar o confirmar dificultades, y armar un plan a la medida. En nuestro centro partimos con una sesión de evaluación de 60-90 minutos, conversamos contigo y con tu hijo, y a partir de ahí definimos los pasos a seguir.

Si quieres agendar una evaluación, escríbenos porWhatsApp al +56 9 6544 1093o al+56 9 6756 3464.

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